Fecha: 26/10/2015
Libro: El alquimista
Autor: Paulo Coehlo
Lugar: Hogar
OPINIÓN:Busco una iglesia en ruinas donde los pastores acostumbraban a dormir y que tenia un sicomoro dentro de la sacristía y que debía de cavar ahí para encontrar su tesoro. El muchacho se levantó. Regresó al monasterio y el monje sonrió al verlo, le devolvió su pedazo de oro. El muchacho pensó que el alquimista todo lo sabía y se preguntó porqué no se lo había dicho. Escuchó la voz del alquimista diciéndole que quería que viera las pirámides, que eran hermosas.
Al llegar a España de nuevo, buscó su tesoro y encontró una caja repleta de monedas de oro y piedras preciosas. Dejó a Urim y Tumim en la caja y recordó que debía de ir a pagarle a la gitana. El viento volvió a soplar sintió un beso que se colocó en sus labios y olió el perfume que bien conocía. FIN

Y faltó lo más importante: publicar tu TU OPINIÓN.
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